Hogar dulce hogar


Página principal
Galería
Biografía
Contacto

Exposiciones
Poesia
Prensa
La bailarina

 

Bienvenido
Una vez estuve encerrada en una baldosa color terracota, y yo era una baldosa terracota. Mis contornos tocaban el frió y duro límite, todo se convertía en desazón y sin razón, en dolor, y en inexplicable condición de eternidad. Y mientras más buscaba, y buscaba el principio, una ventana, alguna luz, un extraña materia, algo que rompiera ese equilibrio perfecto de baldosa, de granito, de dureza de roca, de milenios de ser roca, y cuando me acerco al final de esa búsqueda, solo había roca, baldosa terracota, no había lugares, ni ángulos, ni imperfecciones, solo simetría de baldosa.  No hay vació, ni gravedad, ni equilibrio, ni fuerza, ni forma, solo energía retenida o muerte dentro de una baldosa color terracota. Y muchas veces moría, y cada vez que volvía a aparecer moría otra vez en esta baldosa. No había vida, solo una forma extraña de conciencia, de permanencia de pertenencia, sin ausencia, sin fin. 

Cuento autora Fátima Tuffaha


top
Todos los logos y marcas presentes en este sitio pertenecen a sus propietarios repectivos.
Los detalles sobre los Derechos de autor del CMS y sus modulos pueden encontrarse en Aquí.
El contenido de éste sitio puede ser visualizado; RSS/RDF-Source.

top